jueves, 4 de junio de 2009

No leas este cuento

No leas este cuento, haceme caso que yo ya sé lo que se viene. Pasa directo al siguiente que seguro va a ser más pensado que este. Ni le puedo decir cuento la verdad, eso sería sobrevalorar a este grupo de palabras insignificantes. Esto es simplemente el intermedio de dos ideas, la sala de espera a la llegada de la inspiración.

Cualquiera que haya estudiado cualquier tipo de actividad “creativa” ha escuchado el consejo de que la llamada inspiración sólo proviene del trabajo arduo (en este caso: el escrito arduo) Así que esta soy yo escribiendo, esperando que llegue una idea y por eso te repito (Si es que seguís leyendo) ¡No leas “esto”! Pasa al siguiente cuento que provendrá del resultado de tanto palabrerío junto. Este no es un cuento: no tiene inicio, no hay personajes, no se presentan conflictos, no hay final feliz… ni triste.

Nunca me gustaron mucho los cuentos, no me daban tiempo a encariñarme con los personajes y los conflictos se resuelven demasiado rápido. Porque esa es la diferencia entre ficción y realidad, porque aunque tengan un mal desenlace los conflictos se resuelven demasiado rápido. Lo que a uno en la vida real le cuesta meses en descifrar o en resolver, en un cuento sólo toma media carilla o carilla entera ¡Ya sé, ya sé! Hay escritores originales e interesantes que no siguen estas bases de las que estoy hablando… pero no me comparo con ellos, yo conozco mis limitaciones. Siempre pasa con los cuentos es que si son buenos siempre te dejan deseando por más, y si son malos por lo menos no toman demasiado del tiempo de uno ¿Seguís leyendo? Espero que no.

Hay que buscar algo de la vida de uno, de lo que más conocemos es de nuestra propia vida ¿No? Pero ¿Qué tal si la vida de uno es un aburrimiento, una rutina detrás de otra? Bueno, podría escribir sobre la vida de un personaje cuya vida es tediosa y repetitiva. El lector común se podría aburrir con tal historia pero un crítico podría felicitar el poder de retratar la vida común de una forma artística y cínica. Es más, tal vez algún crítico este leyendo esto y piense que es la idea más original que haya leído cuando en realidad esto no tiene significado alguno ¡No hay objetivo acá! ¡No hay crítica social o artística! ¡Ni estoy inspirada por algún escritor ruso desconocido! ¡Simplemente estoy buscando una idea!

Lo que hay que hacer es recordar, recordar alguna conversación ajena o evento interesante en el que uno haya participado, cambiar nombres y detalles para no ofender a nadie… también es cuestión de usar la imaginación, un poco de esfuerzo de parte propia aunque uno no quiera… es importante aportar un poco de imaginación (Muy poco a veces). Tengo una amiga “Valeria” (Ya elegí el nombre falso, aunque no me convence) que estaba de novia con este chico con el que dormía en la misma cama pero ella no lo podía tocar porque él tenía un serio complejo que debió confesarle, tenía un pene chico. Él la tocaba a ella, pero no ella a él, ni le dejaba subirle la remera que también tenía un complejo por su sobrepeso. Es gracioso, menos para el chico, pero no lo suficiente… de igual manera es preferible elegir una historia propia para evitar problemas con amigos. Como en la película de Woody Allen “Los secretos de Harry” aunque ese no era el título original ¿Por qué será que cambian tanto los nombres de las películas cuando llegan al país? Tal vez podría escribir sobre eso, el personaje podría ser un hombre encargado de poner los títulos de las películas (No importa si esta profesión existe, esto es arte) ¿Y? No sé, aunque sea es el principio de “algo”. El nombre del personaje es importante, no puede ser un nombre común como Pablo o Juan, tiene que ser un nombre especial pero tampoco demasiado como Eustaquio. Por alguna razón si el hombre tiene un trabajo solitario eso significa que es una persona solitaria y aburrida que se niega a entablar cualquier tipo de relación con otro ser humano. Eso es mentira. Yo tengo un trabajo solitario y no tengo problemas entablando relaciones, esta bien que no conozco a muchas personas pero eso es sólo porque soy muy “específica” cuando se trata de conocer gente nueva. Pero es así en el mundo de la ficción: Si tenés un trabajo solitario ya de por sí sos una persona solitaria y si sos una persona “sociable” entonces tenés algún trauma o conflicto interno que te carcome… y si no es así entonces no existís porque sin conflicto no sos interesante y si no sos interesante entonces nadie leerá tu historia. Si yo fuera personaje en esta “historia” ya tengo mi propio conflicto, el no saber que escribir y si vamos a dramatizarlo para la ficción podríamos decir que mi incapacidad a escribir retrata un mayor problema: mi inestabilidad emocional, como me cuesta relacionarme con mis propias historias es como me cuesta relacionarme con otro ser humano. Mi única solución sería encontrar una persona que logré romper mis barreras, y una vez superadas no tendría problemas en encontrar una historia para escribir. Obviamente no estoy hablando de mí, sino del personaje. Un personaje que ya tiene conflicto personal, sin embargo sigue sin ser emocionante… muy parecido a mí tal vez ¿Pero porque esa necesidad de contar una historia “emocionante”? ¿Aventuras, intrigas? Depende del lector, a mucha gente no le interesan esas historias ¿Por qué todo tiene que tener inicio, conflicto y desenlace? A pesar de ser una profesión donde uno es libre de crear, hay demasiado “parámetros” a seguir. Aunque sí, cuando uno es original no importan los parámetros… estos se rompen por sí solos. Pero para ser original hay que ser un buen escritor y yo no lo soy ¿Pero que importa estos pensamientos si nadie los esta leyendo? Los leo yo, pero no me sorprenden ¿A quién podría interesarle esto? En serio espero que hayas dejado de leer esto… ¿Seguís leyendo? Espero que no, en serio espero que no. Yo ya te lo avise, pero te lo aviso de vuelta… mira que esto no va a llegar a ningún lado.

1 comentario:

.fernanda dijo...

sólo leí "no leas este cuento"
bien valle! jajaja