domingo, 28 de junio de 2009

Hermosa mañana

Con sus dedos acariciaba el pasto, todo a su alrededor estaba cubierto del rocío de la mañana. El sol comenzaba asomarse de entre los árboles, pero la noche todavía predominaba el lugar. Cerró los ojos nuevamente y se imagino en otro lugar, lejos de ahí, en su casa y en su cama… arropada hasta el cuello y en un profundo sueño, donde debía estar. Abrió los ojos y los rayos del sol la golpearon con la realidad de donde estaba, sin levantar la cabeza miro para ambos lados sin encontrar a nadie cerca, tendría que seguir esperando. Por momentos el dolor se iba y ella creía que podría levantarse pero en cuanto intentaba alzar la cabeza y ya volvía a fatigarse. Era fácil sentir la brisa usando solamente aquel vestido de seda. Ese blanco vestido de seda que le llegaba hasta las rodillas y con un escote en “v” que no revelaba mucho, el vestido que tanto le había rogado a su madre para que se lo comprara. No se escuchaba a los pájaros cantando. La primera vez que usaba ese vestido y ya lo había arruinado. No había sido su culpa, por lo menos podría explicárselo a su madre cuando la volviera a ver. Se esforzó en tragar saliva y sus ojos recorrieron el cielo tratando de encontrar algo que mantuviera su interés y la hiciera pensar en otra cosa, resultó imposible.

No podía llorar, se cansaría demasiado. Ya se lo podía imaginar, los gritos de la gente al encontrarla ¿Cómo haría para calmar a esas personas cuando apenas podía moverse? Sí, ella en cierta manera se lo había buscado. Sí, había salido sin permiso un día de semana. Unos pasos, miro nuevamente a su derecha, nada, y a su izquierda, pasto nada más… no quería creer que ya estaba alucinando. Ela se había apurado, la casa de su novio no quedaba tan lejos. Nunca había caminado sola a esas horas. Nunca llegó a la casa de su novio ¿Y él? Seguramente estaba enojado con ella por no haber ido, no estaría enojado por mucho tiempo cuando la viera. Ella no lo conocía, se la había aparecido de la nada… no tenía nada que ver con él así que no había sido su culpa. No pudo verle la cara de tan rápido que se fue. Solamente sus manos que le taparon la boca, la mano izquierda tapando su boca. El olor a esas manos… todavía lo sentía. Alzó su mano para taparse del sol que ya empezaba a molestarla, bajo la mano y la apoyo en el vestido… todavía estaba mojado. La había dejado tirada en el piso, la había tirado y ella nunca lo vio, solamente escuchó sus pasos mientras se alejaba, mientras corría. Alzó la mano y no se sorprendió al ver que estaba cubierta de sangre. Ya había llorado, no podía llorar. Tenía que ser paciente, ya la encontrarían ¿Cuánto tiempo más estaría así? Debía tranquilizarse, ya había salido el sol, ya faltaba menos tiempo. Todavía sentía dolor, todavía estaba viva. A pesar de que la molestaba agradeció que el sol la estuviera iluminando y mantenía su cuerpo caliente, era una hermosa mañana.

jueves, 4 de junio de 2009

No leas este cuento

No leas este cuento, haceme caso que yo ya sé lo que se viene. Pasa directo al siguiente que seguro va a ser más pensado que este. Ni le puedo decir cuento la verdad, eso sería sobrevalorar a este grupo de palabras insignificantes. Esto es simplemente el intermedio de dos ideas, la sala de espera a la llegada de la inspiración.

Cualquiera que haya estudiado cualquier tipo de actividad “creativa” ha escuchado el consejo de que la llamada inspiración sólo proviene del trabajo arduo (en este caso: el escrito arduo) Así que esta soy yo escribiendo, esperando que llegue una idea y por eso te repito (Si es que seguís leyendo) ¡No leas “esto”! Pasa al siguiente cuento que provendrá del resultado de tanto palabrerío junto. Este no es un cuento: no tiene inicio, no hay personajes, no se presentan conflictos, no hay final feliz… ni triste.

Nunca me gustaron mucho los cuentos, no me daban tiempo a encariñarme con los personajes y los conflictos se resuelven demasiado rápido. Porque esa es la diferencia entre ficción y realidad, porque aunque tengan un mal desenlace los conflictos se resuelven demasiado rápido. Lo que a uno en la vida real le cuesta meses en descifrar o en resolver, en un cuento sólo toma media carilla o carilla entera ¡Ya sé, ya sé! Hay escritores originales e interesantes que no siguen estas bases de las que estoy hablando… pero no me comparo con ellos, yo conozco mis limitaciones. Siempre pasa con los cuentos es que si son buenos siempre te dejan deseando por más, y si son malos por lo menos no toman demasiado del tiempo de uno ¿Seguís leyendo? Espero que no.

Hay que buscar algo de la vida de uno, de lo que más conocemos es de nuestra propia vida ¿No? Pero ¿Qué tal si la vida de uno es un aburrimiento, una rutina detrás de otra? Bueno, podría escribir sobre la vida de un personaje cuya vida es tediosa y repetitiva. El lector común se podría aburrir con tal historia pero un crítico podría felicitar el poder de retratar la vida común de una forma artística y cínica. Es más, tal vez algún crítico este leyendo esto y piense que es la idea más original que haya leído cuando en realidad esto no tiene significado alguno ¡No hay objetivo acá! ¡No hay crítica social o artística! ¡Ni estoy inspirada por algún escritor ruso desconocido! ¡Simplemente estoy buscando una idea!

Lo que hay que hacer es recordar, recordar alguna conversación ajena o evento interesante en el que uno haya participado, cambiar nombres y detalles para no ofender a nadie… también es cuestión de usar la imaginación, un poco de esfuerzo de parte propia aunque uno no quiera… es importante aportar un poco de imaginación (Muy poco a veces). Tengo una amiga “Valeria” (Ya elegí el nombre falso, aunque no me convence) que estaba de novia con este chico con el que dormía en la misma cama pero ella no lo podía tocar porque él tenía un serio complejo que debió confesarle, tenía un pene chico. Él la tocaba a ella, pero no ella a él, ni le dejaba subirle la remera que también tenía un complejo por su sobrepeso. Es gracioso, menos para el chico, pero no lo suficiente… de igual manera es preferible elegir una historia propia para evitar problemas con amigos. Como en la película de Woody Allen “Los secretos de Harry” aunque ese no era el título original ¿Por qué será que cambian tanto los nombres de las películas cuando llegan al país? Tal vez podría escribir sobre eso, el personaje podría ser un hombre encargado de poner los títulos de las películas (No importa si esta profesión existe, esto es arte) ¿Y? No sé, aunque sea es el principio de “algo”. El nombre del personaje es importante, no puede ser un nombre común como Pablo o Juan, tiene que ser un nombre especial pero tampoco demasiado como Eustaquio. Por alguna razón si el hombre tiene un trabajo solitario eso significa que es una persona solitaria y aburrida que se niega a entablar cualquier tipo de relación con otro ser humano. Eso es mentira. Yo tengo un trabajo solitario y no tengo problemas entablando relaciones, esta bien que no conozco a muchas personas pero eso es sólo porque soy muy “específica” cuando se trata de conocer gente nueva. Pero es así en el mundo de la ficción: Si tenés un trabajo solitario ya de por sí sos una persona solitaria y si sos una persona “sociable” entonces tenés algún trauma o conflicto interno que te carcome… y si no es así entonces no existís porque sin conflicto no sos interesante y si no sos interesante entonces nadie leerá tu historia. Si yo fuera personaje en esta “historia” ya tengo mi propio conflicto, el no saber que escribir y si vamos a dramatizarlo para la ficción podríamos decir que mi incapacidad a escribir retrata un mayor problema: mi inestabilidad emocional, como me cuesta relacionarme con mis propias historias es como me cuesta relacionarme con otro ser humano. Mi única solución sería encontrar una persona que logré romper mis barreras, y una vez superadas no tendría problemas en encontrar una historia para escribir. Obviamente no estoy hablando de mí, sino del personaje. Un personaje que ya tiene conflicto personal, sin embargo sigue sin ser emocionante… muy parecido a mí tal vez ¿Pero porque esa necesidad de contar una historia “emocionante”? ¿Aventuras, intrigas? Depende del lector, a mucha gente no le interesan esas historias ¿Por qué todo tiene que tener inicio, conflicto y desenlace? A pesar de ser una profesión donde uno es libre de crear, hay demasiado “parámetros” a seguir. Aunque sí, cuando uno es original no importan los parámetros… estos se rompen por sí solos. Pero para ser original hay que ser un buen escritor y yo no lo soy ¿Pero que importa estos pensamientos si nadie los esta leyendo? Los leo yo, pero no me sorprenden ¿A quién podría interesarle esto? En serio espero que hayas dejado de leer esto… ¿Seguís leyendo? Espero que no, en serio espero que no. Yo ya te lo avise, pero te lo aviso de vuelta… mira que esto no va a llegar a ningún lado.

martes, 12 de mayo de 2009

Cicatrices (fragmento de "Antes de tirarse por la ventana")

- Alguna vez te tocó un suicida?

- Sí, un par de veces- No mentía – Uno ya estaba muerto cuando llegó al hospital. Se había ahorcado. Tenía unos treinta años, hombre con una esposa pero sin hijos. Le habían encontrado una nota en el bolsillo del pantalón, pero no pude enterarme que decía. La mujer estaba calma, no sé porque toda la familia no se desesperó cuando les dije que había muerto. Estaban enojados, pero ni siquiera tanto… creo que pensaron que había sido decisión de él y que si eso era lo que él quería entonces tendrían que aceptarlo

- ¿Y el otro?

- La otra había llegado con vida. Tenía unos veinticinco años y era muy linda. Tenía pelo rojizo lacio y la piel muy blanca, eso hacía resaltar la sangre que combinaba con su pelo. Se había cortado las venas de ambos brazos. Sus padres esperaban afuera, la habían encontrado minutos después, justo cuando ella había perdido la conciencia.

- ¿Y como reaccionaron?

- Bien- Él me miró sorprendido, sonreí anticipando que tenía una explicación – Su hija había sobrevivido… el problema fue decirle a ella

- ¿Decirle que?

- Que seguía con vida- Nos quedamos en silencio, Juan Carlos asintió como si entendiera perfectamente el sentimiento de aquella chica – Yo estaba sentado a su lado, todavía no dejábamos que los padres entraran para no asustarla de inmediato. Abrió los ojos y creo que imaginó que yo era una especie de Dios o ángel porque me sonrió aliviada y yo pensé que estaba contenta de estar con vida. Pero en cuanto le dije que estaba en el hospital se desplomó en llanto, hundió su cara contra la almohada y gritó con todas sus fuerzas… tuvimos que sedarla

- ¿Y que pasó después?

- La trasladamos al departamento psiquiátrico, nunca más supe de ella. Quiero creer que esta viviendo en la ciudad, con departamento propio y un trabajo que disfruta y aquellas cicatrices en sus brazos son un recordatorio constante de todo lo que se pudo haber perdido… cicatrices que ella agradece todos los días de su larga vida. Quiero creer eso, pero dudo que sea así

miércoles, 29 de abril de 2009

Enfrentarse

La muerte de ella lo aterrorizaba, el temor de la muerte de ella. Maribel, tan hermosa y joven... podía morir en cualquier momento y no había nada que pudiera hacer porque la muerte siempre se presenta en momentos inesperados. Pasaba sus noches observandola para asegurarse que seguía respirando y no le permitía salir de la casa sola. Vivió de esta manera durante un año hasta que se dio cuenta que sólo había una solución para su problema. La amaba tanto y temía tanto a su muerte que no tenía otra opción más que tirarla a las vías del tren. No dudó en el momento que lo hizo y no se arrepinitió cuando lo encarcelaron. Tenía que matarla para enfrentar el miedo de su muerte, para dejar de temerlo. Y aunque ahora estaba sin ella podía vivir mucho más aliviado,.

domingo, 26 de abril de 2009

Hedwig and the angry tripa


Mi mayor miedo por suerte no se cumplió!! Pudo haber sido peor y con el tiempo confio en que sera mejor (?) bien tripa, pero mejor su novia que la rompe!!!! fue raro escuchar las canciones en castellano y mas cuando yo las cantaba en ingles al mismo tiempo. Lo recomiendo, pero me alegro no haber tenido que pagar jajajaja vamos tripa!!! grita un poco menos y ya estas hecho.


p.d: gracias day tripppppppppeeeeeeer!!!!

jueves, 23 de abril de 2009

Encarar


La chica estaba a dos mesas de distancia, había llegado después de ellos. Estaba sentada de enfermera y había llegado con dos chicos, uno disfrazado de cura y el otro como prisionero. Tenía un lunar sobre el labio bastante insoportable pero tenia boca grande como a Sebastián le gustaba, boca grande y rubia, rubia y ojos verdes… sin decir que estaba más buena que tomar cerveza fría en una noche de verano. Encima el uniforme de enfermera estaba abierto dejando ver los senos que se apretaban cada vez que se acercaba a su amigo para decirle algo. ¿Lo estaba mirando? Podía ser, estaba viendo para donde él estaba… y parecía que estaba sonriendo, pero era difícil ver con la cerveza de por medio. Seguramente alguno de esos chicos era el novio, pero ninguno la trataba como novia… los tres estaban hablando a relativa distancia el uno del otro como amigos. Entonces ¿Qué hacía?

- ¿Qué mierda estas mirando?- preguntó finalmente Fernando, dándose vuelta para ver que pasaba

- Nada boludo

- ¿Qué? ¿A la enfermera esa?

- Esta buena

- Sí, la verdad que sí- dijo Fernando dando otro vistazo a la chica - ¿Y? ¿Vas a acercarte?

- ¿Yo que sé? Veo con el paso de la noche

- Claro, hay que esperar a que otro pibe se la levante

- Seguro que uno de esos pibes es el novio

Sebastián señalo con la cabeza a ambos chicos y Fernando se dio vuelta para verlos por primera vez, parecía no importarle.

- Es obvio que ninguno es el novio

- ¿Cómo sabes?

- Es obvio boludo, no digo que no se la quieran coger los dos… pero ninguno es el novio y es obvio también que ella no quiere saber nada con ellos. Porque estaba mirando para acá cuando me di vuelta

- Eso no significa nada, pudo haber estado mirando para cualquier lado

- Uy boludo… ¿Hace cuánto que no estas con una chica?

- ¿A vos que te importa?

- Ya con eso me dijiste todo

Fernando se terminó toda la cerveza en su vaso para concluir su análisis, estaba orgulloso de sí mismo.

- ¿Y vos?- preguntó Sebastián

- Una semana ¿Ves? No tengo problema en decirte porque fue hace poco… tendrías que ir y probar ¿Qué te puede pasar?

- Espera que me tome otra cerveza

- No boludo, vas a estar como una hora más con la nueva cerveza y después yo voy a estar muy en pedo como para obligarte a que vayas a hablarle

- Quedate tranquilo que lo voy a hacer

- No te creo

- Bueno, no te queda otra

No lo podía evitar, Sebastián miro nuevamente a la enfermera. Lo estaba mirando, no había dudas que lo estaba mirando. Lo podía mirar porque le gustaba o porque estaba harta de que la estuviera viendo y en cualquier momento lo iba a putear. De cualquier manera, lo estaba viendo.

- ¿Ves? Te esta viendo, es bastante fácil lo que tenés que hacer

- A ver… ¿Qué tengo que hacer?

- Bueno, si necesitas mi opinión. Llena el vaso de cerveza y acercate adonde esta ella, mirándola a ella nada más. La miras y le decís: ¿Te molesta si me siento acá? Ella de seguro va a decir que sí y va a dejar de darle pelota a sus amigos. Ya con que te deje sentarte ya ahí por lo menos tenés asegurada una transa, que te vendría bastante bien. Después podes hacer algún comentario sobre su disfraz, diciéndole lo estúpido que fuiste que no sabías que era una fiesta de disfraces… ella se va a sonreír. Podes ofrecerle de tu cerveza, aunque ella ya este tomando eso no importa porque quedas caballeroso y de seguro que va a tomar así le queda más para ella- Fernando se tomo un momento, recordando los pasos a seguir. Volvió su mirada a Sebastián - ¿Tenés cigarrillos?

- Creo que sí- Sebastián registró sus bolsillos sin encontrar nada – No, los habré dejado en el auto

Fernando sacó de su bolsillo un paquete de cigarrillos y los extendió en la mesa, como si hubiera venido con un “kit” de seguridad para situaciones como esa. Ambos parecían estar planeando un escape de salida ante un incendio.

- Otra forma de buscar conversación, después de ofrecerle la cerveza saca un cigarrillo para vos y antes de encenderlo se lo extendes para ver si ella lo quiere, si lo agarra entonces sacas el encendedor y lo prendes así seguís con lo de caballero. Pero no te zarpes con lo de caballeroso que la chica se va a aburrir, tratala bien pero tal vez en algún momento podemos decirle a Camila que vaya a saludarte así la mina ve que tiene competencia y se apura más en querer levantarte. Trata de charlar con otra gente que pase mientras hablas con ella, hace eso y después en un momento agarras y te fijas en el paquete de cigarrillos y le decís algo como que tenés que ir s buscar más y ahí aprovechas para decirle que te acompañe. Le preguntas pero al mismo tiempo como le decís que te acompañe y ahí bueno, no te puedo decir todo

- Esta bien, ni que fuera tan boludo

- Te vas a dar cuenta si la mina esta con vos si te sonríe mucho o si se acerca a vos para decirte cualquier cosa, mientras la mina busca la manera de estar cerca de ti o de tocarte en algún momento por cualquier motivo, ya ahí te podría decir que te la coges seguro

Fernando se tomó un respiro, Sebastián seguía recordando en su interior todo lo que le había dicho. Hacía más de tres meses que no se levantaba a una chica, no se había olvidado como hacerlo… pero tres meses era mucho tiempo.

- ¿Y boludo? No te quedes ahí sentado

Se sirvió el vaso de cerveza hasta casi desbordar, guardo el paquete de cigarrillos en su bolsillo y agarró el encendedor que Fernando le había extendido en ese momento. Un último vistazo a la enfermera para asegurarse que lo seguía viendo ¿Lo seguía viendo? Claro que no, estaba demasiado ocupada introduciendo su lengua en la garganta de un chico disfrazado de esqueleto. Se podía notar que la chica gustaba de él porque no hacía nada más que tocarlo en todo momento ¿Había tardado tanto tiempo? Fernando notó que algo pasaba al ver la cara de su amigo, no tardó en mirar hacia la otra mesa.

- Bueno- Suspiró mientras volvía a su vieja posición – Vas a tener que ser un poco más rápido con la próxima chica

miércoles, 22 de abril de 2009

Conjunto de palabras

SOUVENIR

- ¿Lo querés de souvenir?

Le preguntó Manuel a Mariela mientras ataba el preservativo que recién había usado. No pudo evitar preguntarse a sí misma nuevamente porque estaba con él.

- No, que asco- respondió ella deseando que se fuera a un costado

Manuel sonrió y tiró el preservativo al tacho de basura que estaba al costado de la cama. Se acostó al lado de ella e inmediatamente Mariela cubrió su cuerpo con las sábanas para que él no la viera más tiempo desnuda ¿Cómo podía estar con él? ¿Cómo podía estar con un chico que en medio del acto sexual se levanta para irse del cuarto y vuelve a los veinte minutos como si nada pasara? ¿Cómo podía estar con él que hacía segundos le habría ofrecido el preservativo usado como souvenir? ¿Tan desesperada estaba? Quería mandarlo a la mierda, el único problema era que estaban en la casa de él... en el lado positivo el colchón era muy cómodo. En la computadora seguía sonando el tema de ese dj desconocido que a Manuel le encantaba de banda sonora para sus “encuentros amorosos” ¡¿Cómo podía gustarle esa música?!

- Che, no lo quería decir en el momento pero ¿Podrías cambiar la música?

Lo conocía desde hacía meses pero esa era la segunda vez que se acostaban. Nunca había sido su objetivo cogerse a Manuel, ninguna de las dos veces, pero es increíble como un poco de alcohol logra cambiar las decisiones más importantes. Era lindo pero tampoco del lindo que consigue que uno se detenga en la vereda para observarlo bien... era el chico lindo pero no lo suficiente como para compensar su estupidez. No tenía miedo en mostrar su pene en una vereda oscura pidiendo sexo oral ni en llamar a las siete de la mañana también pidiendo un poco de sexo oral por lo que Mariela se había impuesto a sí misma jamás darle el gusto. Él le hacía sexo oral a ella, pero era lo mismo que la nada.

No podía quedarse mucho tiempo, eso le daría una idea errónea. Tenía que irse antes que él se lo dijera. Mientras él tomaba su vaso de agua ella subió del piso la bombacha y “sutilmente” la acomodo debajo de las sábanas.

- Che ¿Me llamarías un remis?- preguntó Mariela mientras se ponía el corpiño

- Sí, pero antes podrías...

Para cuando Mariela se dio vuelta Manuel ya había bajado un poco la sábana asomando su vello pubico, la manera más sutil que había utilizado para pedir sexo oral.

- No

- ¿Por qué no?

- Porque estoy apurada... y no tengo ganas

- Pero si yo te lo hice a vos

- Sí, pero yo no te lo pedí

Antes de darle más oportunidad para que siga hablando Mariela se paró para ponerse los jeans dándole la espalda a él que no tuvo otra opción más que empezar a vestirse. Ya estaba lista para irse cuando Manuel llamó a la remisería, los dos se quedaron en silencio con la excusa de querer escuchar cuando llegara el remis.

- Todavía tenes tiempo antes de que llegue

- Ya te dije que no

El remis llegó, ambos bajaron la escalera en silencio para no despertar a los padres de Manuel. Él le abrió el portón y cuando ella le iba a dar un beso en el cachete el le dio un beso en la boca ¿Por qué no si no lo voy a volver a ver? Revisó su celular en el viaje, ya había un mensaje de Mariana:

“ Y nena? La pasast bien?”

Ya sabía que a la mañana siguiente tendría que responder el cuestionario de la mañana después. Ya volvería a decir que el sexo no fue la gran cosa, no estuvo mal...pero tampoco tan bien. ¿Lo volvería a ver? Más vale que no si apenas lo soportaba. Lo mismo había dicho la otra vez y en cuanto Manuel la llamó a las cinco de la mañana ella fue a buscarlo al bar donde estaba con los amigos. Esperaba que no se repitiera pero no podía asegurarlo, había algo en Manuel que por más repugnante que fuera todavía la mantenía interesada. De cualquier manera no pensaba hacerle sexo oral.