miércoles, 22 de abril de 2009

Conjunto de palabras

SOUVENIR

- ¿Lo querés de souvenir?

Le preguntó Manuel a Mariela mientras ataba el preservativo que recién había usado. No pudo evitar preguntarse a sí misma nuevamente porque estaba con él.

- No, que asco- respondió ella deseando que se fuera a un costado

Manuel sonrió y tiró el preservativo al tacho de basura que estaba al costado de la cama. Se acostó al lado de ella e inmediatamente Mariela cubrió su cuerpo con las sábanas para que él no la viera más tiempo desnuda ¿Cómo podía estar con él? ¿Cómo podía estar con un chico que en medio del acto sexual se levanta para irse del cuarto y vuelve a los veinte minutos como si nada pasara? ¿Cómo podía estar con él que hacía segundos le habría ofrecido el preservativo usado como souvenir? ¿Tan desesperada estaba? Quería mandarlo a la mierda, el único problema era que estaban en la casa de él... en el lado positivo el colchón era muy cómodo. En la computadora seguía sonando el tema de ese dj desconocido que a Manuel le encantaba de banda sonora para sus “encuentros amorosos” ¡¿Cómo podía gustarle esa música?!

- Che, no lo quería decir en el momento pero ¿Podrías cambiar la música?

Lo conocía desde hacía meses pero esa era la segunda vez que se acostaban. Nunca había sido su objetivo cogerse a Manuel, ninguna de las dos veces, pero es increíble como un poco de alcohol logra cambiar las decisiones más importantes. Era lindo pero tampoco del lindo que consigue que uno se detenga en la vereda para observarlo bien... era el chico lindo pero no lo suficiente como para compensar su estupidez. No tenía miedo en mostrar su pene en una vereda oscura pidiendo sexo oral ni en llamar a las siete de la mañana también pidiendo un poco de sexo oral por lo que Mariela se había impuesto a sí misma jamás darle el gusto. Él le hacía sexo oral a ella, pero era lo mismo que la nada.

No podía quedarse mucho tiempo, eso le daría una idea errónea. Tenía que irse antes que él se lo dijera. Mientras él tomaba su vaso de agua ella subió del piso la bombacha y “sutilmente” la acomodo debajo de las sábanas.

- Che ¿Me llamarías un remis?- preguntó Mariela mientras se ponía el corpiño

- Sí, pero antes podrías...

Para cuando Mariela se dio vuelta Manuel ya había bajado un poco la sábana asomando su vello pubico, la manera más sutil que había utilizado para pedir sexo oral.

- No

- ¿Por qué no?

- Porque estoy apurada... y no tengo ganas

- Pero si yo te lo hice a vos

- Sí, pero yo no te lo pedí

Antes de darle más oportunidad para que siga hablando Mariela se paró para ponerse los jeans dándole la espalda a él que no tuvo otra opción más que empezar a vestirse. Ya estaba lista para irse cuando Manuel llamó a la remisería, los dos se quedaron en silencio con la excusa de querer escuchar cuando llegara el remis.

- Todavía tenes tiempo antes de que llegue

- Ya te dije que no

El remis llegó, ambos bajaron la escalera en silencio para no despertar a los padres de Manuel. Él le abrió el portón y cuando ella le iba a dar un beso en el cachete el le dio un beso en la boca ¿Por qué no si no lo voy a volver a ver? Revisó su celular en el viaje, ya había un mensaje de Mariana:

“ Y nena? La pasast bien?”

Ya sabía que a la mañana siguiente tendría que responder el cuestionario de la mañana después. Ya volvería a decir que el sexo no fue la gran cosa, no estuvo mal...pero tampoco tan bien. ¿Lo volvería a ver? Más vale que no si apenas lo soportaba. Lo mismo había dicho la otra vez y en cuanto Manuel la llamó a las cinco de la mañana ella fue a buscarlo al bar donde estaba con los amigos. Esperaba que no se repitiera pero no podía asegurarlo, había algo en Manuel que por más repugnante que fuera todavía la mantenía interesada. De cualquier manera no pensaba hacerle sexo oral.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

mm este manuel es un PELOTUDO.

Unknown dijo...

es un pelotudo, si.. un pelotudo que no está para nada alejado de la realidad.

yo dijo...

Pelotudo, pero esto pasa todo el tiempo. Hay miles de historias asi en la vida real, pero nunca entendi por que.